sábado, 18 de agosto de 2012

UNIDA I SALUD INTEGRAL DEL ADOLESCENTE III


‎1.1 Salud sexual
1.1.1 Conceptualización salud sexual
1.2 Leyes sobre aspectos sexuales
1.2.1 Diversidad sexual
1.2.2 Educación sexual 
1.3 Ejercicio responsable de las relaciones sexuales
1.3.1 Disfunciones sexuales
1.3.2 Control de riesgo en las relaciones sexuales
1.3.3 Relaciones sexuales en la adolescenci
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‎1.1 Salud sexual





1.1.1 Conceptualización salud sexuaL
"un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad; no es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad. Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y ejercidos a plenitud"(OMS)
Responsabilidad
que no interrumpas la emancipacion sexual de los otros, con tu opción o preferencia sexual, o con cualquier otra cosa
Mucho intercambio de informacion (comunicacion)
Limpieza (toda la que puedan)
Incluye también salud mental, y espiritua
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1.2 Leyes sobre aspectos sexuales
Siempre se ha hablado de las diferencias entre hombres y mujeres sobre todo cuando se habla del plano sexual o en cuanto a las relaciones de pareja, y de cómo vive y siente cada uno, este importante aspecto de su vida.
Si bien no es bueno hablar de generalidades, hombres y mujeres podemos ser, diferentes en algunos aspectos, como puede ser la forma de pensar o de accionar, mientras que en otros, deberíamos desmitificar ciertos estereotipos que se nos han impuesto desde pequeños. De esta manera, quizá llegaremos a la conclusión de que en algunos aspectos del plano sexual, no somos tan diferentes.
Si hablamos entonces de las relaciones sexuales y de pareja, prevalece la idea de que el hombre, siempre está detrás del sexo, que vive pensando en “ello” y que se muestra cariñoso, sólo cuando desea tener sexo, mientras que muchas veces, la mujer consiente el sexo para satisfacer a su pareja y para sentirse amada, dicho en otras palabras, tendemos a pensar que los hombres son más sexuales y las mujeres más sensitivas.
1.2.1 Diversidad sexual
Bajo ese término no se alude a la impresionante pluralidad de prácticas y creencias que regulan la expresión sexual en las distintas culturas del mundo. Nuestra información sobre las costumbres sexuales de las demás sociedades es muy limitada, por lo que cuando se habla de diversidad sexual se hace referencia a prácticas no heterosexuales. Las combinaciones posibles de relación sexual entre los seres humanos no son tantas: las personas venimos al mundo en cuerpo de mujer o de hombre, por lo que hay básicamente tres modalidades de pareja sexual: mujer/hombre, mujer/mujer, hommbre/hombre. Pese a que cada cultura otorga valor a ciertas prácticas sexuales y denigra a otras a partir de una determinada concepción de la sexualidad, calificamos de antinatural lo que desconocemos o lo que nos parece extraño.

¿Por qué el primer tipo de pareja, la heterosexual, ha sido considerada la relación “natural”? Por su complementareidad reproductiva. Pero ¿es verdaderamente la reproducción de la especie el sentido esencial del acto sexual? No, sin embargo la tradición cultural judeocristiana occidental planea la inmoralidad intrínseca del acto sexual: el placer es malo y sólo se redime la sexualidad si se vuelve un medio para reproducir a la especie. En tal concepción subyace una creencia: las prácticas sexuales tienen, por sí mismas, una connotación inmoral “natural”, expiable con culpa y sufrimiento. Además, por valorar fundamentalmente el aspecto reproductivo, se conceptualiza la sexualidad como actividad de parejas heterosexuales, donde el coito dirigido a fundar una familia tiene preeminencia sobre otros arreglos íntimos. Por lo tanto la sexualidad sin fines reproductivos o fuera del matrimonio, no heterosexual, no de pareja, es definida como perversa, anormal, enferma, o, simplemente, moralmente inferior.
1.2.2 Educación sexual
Educación sexual es un término que se usa para describir la educación acerca de la sexualidad humana, el aparato reproductor femenino y masculino, la orientación sexual, las relaciones sexuales, el uso de anticonceptivos, el sexo seguro, la reproducción y otros aspectos de la sexualidad humana.
Las mejores fuentes de educación sexual deberían ser los padres, los programas escolares o las campañas de salud pública.Actualmente, la nueva asignatura de Educación para la ciudadanía también aportará un importante papel dentro de la educación sexual.
La educación sobre la reproducción describe los pasos o el proceso en el cual un nuevo ser humano nace, incluyendo la fecundación, el desarrollo del embrión y el feto, y el nacimiento del bebe. Usualmente también incluye temas como las conductas sexuales apropiadas, las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y como evitarlas, y el uso y funcionamiento de los diferentes métodos anticonceptivos.
1.3 Ejercicio responsable de las relaciones sexuales
Para muchas la satisfacción dentro de una relación sexual depende de la pericia de nuestra pareja en los movimientos y forma de tocarnos. Pocas saben que nosotras tenemos la posibilidad de controlar ciertas zonas de nuestro cuerpo para aumentar las sensaciones agradables tanto para una como a nuestro compañero.
Una de las mejores formas de lograrlo es a través de una serie de ejercicios llamados Kegel destinados a mejorar y tonificar la musculatura interna y exterior de la zona pélvica. Lo mejor es que puedes hacerlos en casa mientras estás realizando cualquier actividad y sin que nadie se de cuenta.
Ideados por un ginecólogo estadounidense en la década de los cuarentas, hoy tienen fieles seguidoras alrededor del mundo. Muchas veces se denominan ejercicios PC por el grupo muscular que trabajan.
Pero no sólo son útiles en el área sexual sino que también para preparar el parto y también recuperarse luego de el. La mejor manera de comenzar a entrenar los músculos de la zona es cuando vas al baño. Prueba detener y luego recomenzar el chorro de orina a través de contracciones musculares para poder identificar los músculos a trabajar.
Luego puedes ir haciendo el mismo ejercicio durante el día, sin importar la actividad que te encuentres realizando (no es necesario estar orinando para hacerlo.) La idea es practicarlos en grupos de diez al menos tres veces al día y luego podrás darte cuenta como él se vuelve loco al contraer e ir relajando tus zonas intimas durante las relaciones sexuales. Seguro que los dos estarán agradecidos.
1.3.1 Disfunciones sexuales
Se llama disfunción sexual a la dificultad durante cualquier etapa delacto sexual (que incluye deseoexcitaciónorgasmo y resolución) que evita al individuo o pareja el disfrute de la actividad sexual.
Las disfunciones sexuales pueden manifestarse al comienzo la vida sexual de la persona o pueden desarrollarse más adelante. Algunas de ellas puede desarrollarse paulatinamente con el tiempo, y otras pueden aparecer súbitamente como incapacidad total o parcial para participar de una o más etapas del acto sexual. Las causas de las disfunciones sexuales pueden ser físicas, psicológicas o ambas.
Los factores emocionales que afectan a la vida sexual incluyen tanto problemas interpersonales (como problemas de pareja o falta de confianza y comunicación) como psicológicos del individuo (depresión, miedos y culpa, traumas, etcétera).
Los factores físicos incluyen drogas (alcohol, nicotinanarcóticos, estimulantes, antihipertensivos, antihistamínicos y algunos medicamentos psicoterapéuticos), lesiones de espalda, hiperplasia prostática benigna, problemas de riego sanguíneo, daños nerviosos (como heridas en la médula espinal), diversas enfermedades (neuropatía diabéticaesclerosis múltiple,tumores y, raramente, sífilis terciaria), fallos en varios sistemas orgánicos (como el corazón y los pulmones), desórdenesendocrinos (problemas en tiroidespituitaria o glándula suprarrenal), deficiencias hormonales (déficit de testosterona,estrógeno o andrógenos) y algunas enfermedades congénitas.
Las disfunciones sexuales suelen clasificarse en cuatro categorías:
Desórdenes del deseo sexual o anafrodisia. Puede deberse a una bajada del nivel normal de producción del estrógeno (en las mujeres) o la testosterona. Otras causas pueden ser la edad, la fatiga, el embarazo, la medicación (como los SSRIs) o enfermedades psiquiátricas, como depresión o ansiedad.
Desórdenes de la excitación sexual, previamente llamados «impotencia» en los hombres y «frigidez» en las mujeres, aunque ahora se usan términos menos críticos: para los hombres, se emplea el de «disfunción eréctil» y para las mujeres se utilizan varios diferentes alusivos a los diversos problemas. Estos desórdenes se manifiestan como aversión o elusión del contacto sexual con la pareja. Puede haber causas médicas para estos problemas, como insuficiente riego sanguíneo o falta de lubricación vaginal. Las enfermedades crónicas también contribuyen, así como la naturaleza de la relación entre las partes.
Desórdenes orgásmicos, como el retraso persistente o la ausencia deorgasmo tras una fase normal de excitación sexual. Estos desórdenes ocurren tanto en hombre como en mujeres. De nuevo, los antidepresivos SSRI son con frecuencia culpables.
Desórdenes de dolor sexual, que afectan casi exclusivamente a las mujeres y se conocen como dispareunia (intercambio sexual doloroso) y vaginismo (espamos involuntarios de los músculos de la pared vaginal que dificultan o impiden el coito). La dispareunia puede ser provocada en las mujeres por una lubricación insuficiente (sequedad vaginal).
La lubricación inadecuada puede deberse a una excitación o estimulación insuficiente, o bien a cambios hormonales provocados por la menopausia, el embarazo o la lactancia. La irritación debida a cremas y espumas anticonceptivas puede también provocar sequedad, así como también el miedo y la ansiedad por el acto sexual.
No están claras cuáles son las causas exactas del vaginismo, pero se cree que un trauma sexual anterior (como una violación o abusos) pueden desempeñar un papel importante. Otro desorden sexual femenino doloroso se denomina vulvodynia o vestibulitis vulvar, que parece estar relacionado con problemas en la piel de las zonas vaginal y vulvar. Se desconocen sus causas.
Otros problemas sexuales
Falta de compañero sexual
Insatisfacción sexual (no específica)
Deseo sexual inhibido o frigidez
Anorgasmia
Disfunción eréctil
Enfermedades de transmisión sexual
Infidelidad
Retardo o ausencia de eyaculación tras un estimulación adecuada
Incapacidad para controlar el momento de la eyaculación
Incapacidad para relajar los músculos de la pared vaginal lo suficiente para permitir el coito
Lubricación vaginal inadecuada antes y durante el coito
Dolor en la vulva o la vagina durante el contacto sexual
Infelicidad o confusión respecto a la orientación sexual
Las personas transexuales o transgénero pueden tener problemas sexuales (antes o después de la cirugía), aunque la condición transexual o transgénero no sea un problema sexual en sí mismo.
http://sida33matn-l10.blogspot.mx/2010/01/131-disfunciones-sexuales.html
1.3.2 Control de riesgo en las relaciones sexuales
Decidir tener relaciones sexuales es una gran decisión, ya que involucra tanto a tu cuerpo como a tus emociones.
Necesitas estar seguro que es la decisión correcta para tí. Hay muchas cosas que necesitas pensar antes de decidir tener sexo, incluyendo si ésta es la persona correcta, el tiempo correcto en tu vida, y cómo te sentirás si se termina la relación. Si aún así decides tener sexo, definitivamente necesitas pensar primero sobre cómo prevenir embarazarte y cómo protegerte de adquirir una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS).

Debes platicar con tus padres, guardián, un adulto de confianza, o con tu doctor si estás pensando en tener relaciones sexuales. Es una buena idea discutir todas tus opciones y todas las preocupaciones que puedas tener para que tomes una decisión correcta.

La gente joven tiene que tomar muchas decisiones sobre su sexualidad, incluyendo el abstenerse del sexo o en convertirse, o continuar siendo, sexualmente activo. Otras cosas de sexualidad sobre las cuales los adolescentes necesitan tomar decisiones es acerca del sexo de su pareja, el tipo de anticoncepción, y la intensidad de la relación. Nunca debes dejar que otros te presionen para tener sexo si tú no quieres. ¡La decisión sobre cuándo tener sexo, la primera vez y cada vez después de la primera vez, es solamente tuya! Recuerda que es completamente adecuado el no tener sexo todavía. Eres joven y existen riesgos, como las ETS y el embarazo. Mucha gente joven simplemente no quiere ni tener que lidear con la posibilidad de adquirir una ETS o un embarazo, y por eso deciden esperar.

Antes de decidir tener una relación sexual, habla con tu pareja acerca de si esta es la decisión correcta para tí. Pregúntale sobre su historia sexual, incluyendo si él o ella ha sido expuesto a enfermedades de transmisión sexual (ETS). Discute sobre si tú o tu pareja han estado o se verán involucrados sexualmente con otras parejas. Recuerda, el riesgo de adquirir una enfermedad transmitida sexualmente o un virus que pueda causar cáncer o SIDA se aumenta si tú o tu pareja tienen relaciones sexuales con otra gente. Entre más parejas sexuales, el riesgo es mayor. La única manera de prevenir por completo el adquirir una enfermedad de transmisión sexual es no tener sexo. Si tú decides tener sexo, la mejor manera de evitar contagiarte de una enfermedad transmitida sexualmente es tener sexo solamente con una persona que nunca ha sido expuesta a enfermedades de transmisión sexual. Debes utilizar condón de látez cada vez que tengas relaciones sexuales, desde el principio hasta el final.
1.3.3 Relaciones sexuales en la adolescencia
Conocemos del alto riesgo de las enfermedades de transmisión sexual que tienen los adolescentes, igualmente, el riesgo del embarazo en esa edad. Sin embargo, ahora el inicio de las relaciones sexuales en nuestro país, según estadísticas, es los 14 años y en algunos casos, de menos edad. El problema mayor es que los adolescentes tienen poca información porque los padres no tienen la suficiente confianza para conversar con ellos. Durante la adolescencia se llega a la madurez sexual. En las niñas se desarrollan los senos y se inicia la menstruación. En los niños aumenta el tamaño del pene y los testículos.
Si se tienen relaciones sexuales, existe un elevado riesgo de embarazo. Además del embarazo, las relaciones sexuales conllevan el riesgo de contagiarse con enfermedades de transmisión, como el herpes, verrugas genitales, o VIH, el virus que causa el sida.
Protección. La única forma de estar completamente seguro es no tener relaciones sexuales. Sin embargo, la mayoría de los adolescentes deciden hacerlo y los preservativos de látex son la mejor protección contra las enfermedades venéreas. Además, los condones también son una manera de control de la natalidad para ayudar a prevenir los embarazos.Lo cierto del caso es que, si a los adolescentes no les hablamos de sexo, ellos lo van a tener, pero con todos los riesgos que existen. A los 13 años, como media, los costarricenses se estrenan en las relaciones sexuales y a los adultos nos sorprende y lo vemos como una precocidad.
Sin embargo, los adolescentes viven la sexualidad como escuela de vida, donde la edad de inicio es quizás el cambio menor, pues no está rodeada de religiosidad ni oscurantismos. Ahora es algo corriente, parte del ocio, un intercambio entre amigos, en fin, algo que hay que hacer.
Peligros. Un riesgo muy grande es esperar a que otras personas alejadas del núcleo familiar trasmitan información sexual a los jóvenes, pues en algunos casos se valen de la pornografía con el riesgo de construir una sexualidad genitalizada y machista. Yo pregunto: ¿Habla de sexo con sus hijos?, pues se han descubierto nuevos hábitos sexuales; uno de ellos es no ver la necesidad de usar el preservativo.
Sin embargo, algunas mujeres adolescentes de alguna manera se las están agenciando para conseguir anticonceptivos orales o la inyección mensual, y aceptan relaciones sin preservativo porque no toman en cuenta las enfermedades de transmisión sexual, como el sida.
Otro riesgo de los adolescentes es permitirles ingerir bebidas alcohólicas; algunos, con tal de neutralizar el exceso de alcohol y drogas, pueden recurrir a tomar Viagra. ¿Por qué lo hacen? Porque no pueden fallar. El Viagra también lo pueden conseguir por medio de adultos sin escrúpulos ni moral, que les hacen ver la necesidad de que estén siempre excitados y felices.
Paternidad y diálogo. Para finalizar, poco saben los padres de los hábitos sexuales de los adolescentes de hoy. En algunos casos, los padres no hablan de sexo con sus hijos adolescentes porque temen autorizarlos a sus primeras prácticas sexuales y otros no hablan porque no saben qué decir o temen que se vean sus miedos, complejos, y frustraciones.
Lo cierto es que muchos adolescentes se inician en la sexualidad bien desinformados, pese a ser grandes consumidores de información sexual, que les llega mediante imágenes, invitaciones a probarlo todo y consejos desde donde nada es proclive de riesgo, Internet y revistas dirigidas a ellos.
Con los hijos es necesario hablar, dialogar. No solo es hablar de embarazo o cómo usar el preservativo. Existen muchas otras cosas que podemos informarles antes de que se los informe Internet, susurrando en el oído de los jóvenes información irreal.

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